lunes, junio 27, 2011

Otra voz canta - Circe Maia * Daniel Viglietti


Otra voz canta

Homenaje a los Desaparecidos

Por detrás de mi voz
– escucha, escucha –
otra voz canta.

Viene de atrás, de lejos;
viene de sepultadas
bocas, y canta.

Dicen que no están muertos
– escúchalos, escucha –
mientras se alza la voz
que los recuerda y canta.

Escucha, escucha;
otra voz canta.

Dicen que ahora viven
en tu mirada.
Sostenlos con tus ojos,
con tus palabras;
sostenlos con tu vida
que no se pierdan,
que no se caigan.

Escucha, escucha;
otra voz canta.

No son sólo memoria,
son vida abierta,
continua y ancha;
son camino que empieza.

Cantan conmigo,
conmigo cantan.

Dicen que no están muertos;
escúchalos, escucha,
mientras se alza la voz
que los recuerda y canta.

Cantan conmigo,
conmigo cantan.

No son sólo memoria,
son vida abierta,
son camino que empieza
y que nos llama.

Cantan conmigo,
conmigo cantan

El poeta Mario Benedetti y Daniel Viglietti interpretan "Otra voz canta"

miércoles, junio 22, 2011

La educación chilena en crisis


Los estudiantes chilenos parecen estar despertando por estos días del letargo en que se encontraban luego de 20 años de gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia (coalición política de centro-izquierda) en el poder desde el regreso a la democracia en 1990 hasta el pasado 13 de marzo del 2010 en que asumió Sebastián Piñera Echeñique el primer presidente electo de derecha desde 1958. Son cientos de miles de estudiantes secundarios, universitarios, funcionarios y algunos sindicatos, los que han salido a las calles para exigir una reforma a un sistema educacional chileno que refleja y perpetúa las desigualdades del modelo social y económico implantado durante la dictadura del Gral.Pinochet (1973-1990).

De acuerdo a estudios internacionales como el de la OCDE 2011 a la que Chile pertenece desde mayo de este año, con 18.9% nuestro país tiene la tercera tasa mayor de pobreza relativa de la organización, después de México e Israel y muy por encima de la media de la OCDE de 11.1%. Además Chile aparece con la peor distribución de la riqueza entre los 34 estados miembros, e incluso en la desigual América Latina, con un índice Gini de 0,50 (promedio OCDE es de 0,31). Sin embargo, tenemos tres multi-billonarios además de nuestro Presidente de la República cuya fortuna alcanza los US$2,4 billones. Los hermanos Matte ($10,4 billones), Horst Paulmann y su familia ($10, 5 billones) y la familia Luksic ($19,2 billones). Cuatro familias chilenas que tienen una fortuna personal de $42,5 billones de dólares equivalentes a los ingresos del 80% de los chilenos y chilenas. La mayor parte de estas fortunas han sido construidas sobre la base de las políticas neoliberales, privatizaciones de servicios públicos y ventas de activos estatales poco transparentes que se realizaron en dictadura.

Las reformas económicas y sociales realizadas por el régimen militar con el apoyo de empresarios, los Chicago boys (economistas formados en la Universidad de Chicago) y grupos conservadores, también se abocaron al sistema educacional. Jaime Guzmán, abogado de la Universidad Católica de Chile (PUC), líder del ultraconservador movimiento gremial y uno de los asesores de Pinochet, fue uno de los arquitectos del entramado político institucional de la dictadura. Además fue co-autor de la Constitución de 1980, leyes orgánicas políticas y, por cierto, de las reformas al sistema educacional llevadas a cabo a principios de la década de los 80 cuando la sociedad civil aun no se articulaba para protestar contra la represión y los altísimos niveles de pobreza y desempleo.

Las ideas de Guzmán eran precisamente revertir los avances realizados por la reforma universitaria implementada a partir de 1967 que intentaba democratizar las instituciones de educación superior, mejorar el acceso a estudiantes de escasos recursos y formar profesionales con un espíritu crítico. Hacia 1980 Guzmán se declaraba enemigo de la educación universitaria gratuita, que según él favorecía a los sectores más ricos, y criticaba que sólo existieran universidades públicas estatales y ligadas a la Iglesia. Era necesario pues abrir el sistema de educación superior al mercado permitiendo la creación de instituciones privadas. El pensamiento católico-corporativista, cercano al fascismo, de Guzmán pasa a coincidir entonces con las ideas neoliberales pues entiende que entregar el sistema educacional al mercado refuerza sus ideas políticas sobre la estratificación y jerarquías sociales que defendió por años.

Esta nueva institucionalidad de la educación chilena se plasma en la LOCE (Ley Orgánica Constitucional de Educación) promulgada por Pinochet justo antes de la restauración del sistema democrático en marzo de 1990.En ella se consagra como principio fundamental la Libertad de Enseñanza -es decir la creación de escuelas y universidades por privados- y permite un lucro encubierto en ellas, por sobre el Derecho a la Educación. Una nueva ley aprobada durante el gobierno de la ex Presidenta Michelle Bachelet, la Ley General de Educación, reprodujo los puntos fundamentales de la LOCE derogada. Como resultado en Chile tenemos uno de los sistemas educacionales más segmentados y estratificados socialmente. En la enseñanza elemental y secundaria una educación pública endémicamente desfinanciada, a pesar de los esfuerzos de los últimos años, que recibe a los estudiantes más pobres; instituciones privadas que reciben recursos públicos -colegios subvencionados- que atienden a los sectores medios; y colegios particulares que cobran altos aranceles pero cuya calidad con suerte alcanza la media de un liceo público en un país desarrollado.

En el sistema universitario el escenario no es mejor. Existe una política de autofinanciamiento de las universidades públicas que obliga a éstas a obtener sus ingresos fundamentalmente en base a los aranceles pagados por los estudiantes. De hecho las familias chilenas financian el 73% del sistema ( en los países de la OCDE es un 16% promedio). Por ejemplo la Universidad de Chile, la más antigua y prestigiosa del país, recibe en aportes directos estatales sólo el 14% de su presupuesto, otro porcentaje similar en fondos concursables y el resto en base a los aranceles estudiantiles. Por otra parte, las universidades privadas se desarrollan en un ambiente fundamentalmente desregulado en que el sistema de acreditación para recibir fondos públicos es voluntario. Existe una serie de proyectos educacionales con clara orientación político-ideológica conservadora, que se han ganado un prestigio artificial construido en base a una desmesurada publicidad a través de la prensa chilena en su inmensa mayoría en manos de la derecha política o económica.

Esperemos que las manifestaciones estudiantiles y las movilizaciones sociales que se han articulado en las últimas semanas y que demuestran un importante grado de malestar social hacia el modelo económico y político, rindan frutos. No se trata, creo yo, sólo de críticas a las malas decisiones de un gobierno conservador aunque ellas agudicen la insatisfacción. Sino que se trata más bien de un cuestionamiento profundo a la transición política chilena. Chile conserva aun una Constitución Política y leyes orgánicas creadas por la dictadura, que a pesar de las múltiples reformas, consagran no sólo un modelo económico excluyente sino también un sistema político poco representativo incapaz de responder a las demandas por una sociedad con menos desigualdad y mayor protección social.

Marcelo Salgado
Ex dirigente estudiantil (Derecho, U. de Chile)
Militante socialista

sábado, junio 18, 2011

La Mala Suerte - Charles Baudelaire




Le Guignon

Pour soulever un poids si lourd,
Sisyphe, il faudrait ton courage!
Bien qu'on ait du coeur à l'ouvrage,
L'Art est long et le Temps est court.

Loin des sépultures célèbres,
Vers un cimetière isolé,
Mon coeur, comme un tambour voilé,
Va battant des marches funèbres.

— Maint joyau dort enseveli
Dans les ténèbres et l'oubli,
Bien loin des pioches et des sondes;

Mainte fleur épanche à regret
Son parfum doux comme un secret
Dans les solitudes profondes.

Charles Baudelaire

La Mala Suerte*

Para levantar un peso tan enorme,
Sísifo, se necesitaría tu valor!
Aunque uno haya puesto el corazón en la labor,
El Arte es largo y el Tiempo corto.

Lejos de sepulturas célebres,
Hacia un cementerio solitario,
Mi corazón como un tambor de luto,
Redobla fúnebres marchas.

Muchas joyas duermen sepultadas,
En las tinieblas y el olvido.
Lejos de azadones y sondas;

Muchas flores derraman sin querer
Su perfume dulce como un secreto
En las profundas soledades.

Charles Baudelaire

*Traducción libre y personal.

De Las Flores del Mal
Recopilación de la cuasi totalidad de la obra poética del autor desde 1840 y una de las más importantes de la poesía moderna. Fue calificada de "ofensiva a la moral pública y las buenas costumbres" y censurada en Francia al momento de su publicación en 1857. Recién en 1949, la Corte de Casación revierte esta medida a petición de la Sociedad de Escritores de Francia.

Charles Pierre Baudelaire (9 de abril de 1821 - 31 de agosto de 1867) fue un poeta, crítico de arte y traductor francés. Uno de los más importantes exponentes de la literatura del siglo XIX. Fue llamado poeta maldito, debido a su vida de bohemia y excesos, y a la visión del mal que impregna su obra. Sus restos yacen en el Cementerio de Montparnasse en París.

domingo, junio 12, 2011

Entrevista a Felipe Berríos sj en Burundi (Extractos)



"Soy un cura feliz, por mucho que a algunos les moleste"

Vive con poca electricidad y sin agua potable, le llaman "père Philippe" y ya construyó una obra impresionante en el centro de Burundi: Kibimba, una Granja-Escuela para los más pobres, inspirada en Infocap, que inaugurará en septiembre. Además, acaba de ser nombrado director nacional de Burundi del Servicio Jesuita de Refugiados. A un año de su partida, recibió a revista "Sábado" por una semana para contar su nueva vida africana, sus reflexiones sobre Chile, y responder con su estilo directo a críticas y rumores.

"Desde que los jesuitas sacamos el año 74 el decreto de estar al Servicio de la Fe y la Promoción de la Justicia que esa misma Fe implica, hemos tenido casi 48 jesuitas asesinados en Latinoamérica. O sea que es mucho más peligroso vivir en Latinoamérica y hablar de la justicia que estar acá...Allá yo era mucho más atacado por algunas personas".
-De hecho, por sus declaraciones al partir, algunos lo aplaudieron pero otros lo acusaron de arrogante y juzgador con la propia Iglesia.
-Le pido perdón a la gente que se sintió ofendida, no fue mi intención. Pero hay que desterrar eso de que la ropa sucia se lava en casa o el argumento de que para cuidar la unidad hay que tapar cosas o no decirlas por su nombre. Eso le ha traído un perjuicio tremendo a la Iglesia y hay que rescatar un derecho de todos los fieles, incluidos los sacerdotes, de opinar de aquellas materias que son definidas por la misma Iglesia como opinables. La obediencia no nos debe hacer mudos. La Iglesia tiene que mostrar esa madurez de no sólo aceptar, sino incentivar, que haya diversidad en temas discutibles.
Ahora, me gustaría aclarar: jamás dije que una persona por ser del Opus Dei no podía ser obispo. Sería una estupidez pensar así. Hay gente muy buena en el Opus Dei. Tampoco dije que por haber trabajado en el gobierno militar, no podía ser Arzobispo. Lo aclaro: no creo que haya sido un pecado trabajar en el gobierno militar y respeto y soy cercano de gente que trabajó en él. Lo que sí dije es que monseñor González había trabajado en una oficina que se dedicaba al espionaje a la Iglesia Católica, y de eso hay constancia de quejas de obispos de la época, y me parecía que ese perfil no iba a contribuir a la unidad de la Iglesia. Si lo que yo dije no es verdad, díganme, y pido perdón y me corrijo. Pero no me ataquen o descalifiquen, sino que contra argumenten los hechos que señalé. Eso no pasó.
-¿Y sobre sus críticas al Papa Juan Pablo II?
-No soy quien para criticarlo, todos conocemos las enormes cualidades del Papa Juan Pablo II. Mi punto de vista era que no había enfrentado a tiempo y con fuerza -como sí lo ha hecho este Papa- los casos de abusos sexuales, en especial de Maciel. Y siento que en su Papado se volvió a sacralizar la figura del sacerdote, que el Concilio Vaticano II había puesto al servicio del pueblo católico y no sobre él. Y, por último, siendo latinoamericano, me entristece que en su Papado se haya truncado una teología viva y pujante como era la teología latinoamericana. Que al ser una teología nueva, más todavía en un continente conflictivo y con tremendas desigualdades sociales, tuvo excesos y se ideologizó, es verdad. Debieron haberse corregido los excesos, pero aprovechar todo lo bueno que ella tenía, como fue su vitalidad, las comunidades de base, la participación de los laicos, la cercanía a los pobres como prioridad, obispos pastores, todas cosas que hoy día añoramos. Pero es una opinión, que otros pueden compartir o no, no una crítica a su figura (...)

-¿Cómo ha visto el papel de monseñor Ezatti al enfrentar los casos de abusos sexuales de sacerdotes?

-Me deja muy contento que lo hayan nombrado, pues se ve un arzobispo de Santiago que hasta el momento no ha eludido los temas. Lo está haciendo muy bien y creo que su actitud de verdad, transparencia y solidaridad con las víctimas, rescata la fuerza histórica de la Iglesia chilena, que por más que esté viviendo un momento difícil, sobrevivirá, porque es la Iglesia del padre Hurtado, del cardenal Silva Henríquez, del padre Gumucio, de monseñor Ignacio Ortúzar, del padre Renato Poblete, el padre Guarda, monseñor Baeza, el padre Aldunate y de tantos otros sacerdotes y laicos chilenos ejemplares como ellos, que hacen carne el mensaje de Jesús (...)Es importante que aquí se revise un modelo pastoral con poca participación y secretismo que ha permitido y promovido a personajes como él. Debemos volver a mirar el Concilio Vaticano II y su modelo: abrirse más a la gente y no sacralizar la figura del cura como autoridad máxima. Los curas debemos mostrar con nuestras acciones que nos jugamos a concho por el Dios de Jesucristo, si no, ¡no estamos creyendo en él! Así de simple. Creo que a veces los curas hemos idolatrado la doctrina, la institución, y no al Dios de Jesucristo, que sacrifica hasta a su Hijo para salvarnos a todos y no sólo a algunos...Tenemos que mostrar coherencia con su figura: él se vistió como la gente común, hablo un lenguaje sencillo, se puso en el lado de los excluidos; ese es el modelo de sacerdote que nos propone y que yo intento -con todas mis limitaciones- seguir. Si nos acercamos a eso tendremos las iglesias repletas. Pero cuando nos transformamos en inspectores de colegio, como con una supremacía moral, vigilando la sociedad, o planteando que si cumples normas te salvas, ahí la gente nos va a seguir por miedo o se va a ir (...)
Tú me preguntabas por qué estoy aquí. Bueno: aquí estamos entre los más excluidos del mundo. Y ha sido un sistema el que ha producido esto, uno que va dejando atrás a personas y países como éste, y que se queda con los mejores entre comillas. Creo que la insatisfacción que se ve en Chile y en el mundo desarrollado, esa sensación de vacío, es porque estamos viviendo los estertores de un sistema de mercado individualista y machista, que ve el éxito y la eficiencia excluyendo a los débiles, los lentos, los gordos, los feos, los viejos, los pobres, los enfermos, a las minorías... Eso ha hecho que no seamos felices y que estemos llenos de miedos, porque va a llegar el día en que yo voy a ser del grupo de los excluidos, por enfermo, viejo, lo que fuera. ¡Cómo sufren los papás con los hijos que maduran más lento! Porque quedan fuera del sistema.
"Mira la pobreza de esta gente, no tienen nada y ¡están felices porque tienen una cabra! O comieron esta carne, que no comen jamás. Acá no andan ansiosos, ni estresados, ni apurados ni mal genio, la familia es todo y la vida, un regalo. Aquí uno se cuestiona mucho. No estoy en contra del desarrollo, pero no es sólo sinónimo de carreteras y celulares. ¿Producimos en Chile para tener plata y cosas sin límite o para ser más felices, cuidar y estar más en familia, tener un país menos desigual? La confusión de fines con medios nos ha desordenado la vida y nos llena de infelicidad. Yo invitaría a la gente en Chile a gozar lo que tiene, sin ansiedad por tener más: cuando uno aprende a disfrutar, está dispuesto a compartir sus privilegios en vez de seguir acaparando. Y así es más feliz".

-¿Qué actitudes de la sociedad chilena nos alejan de esto?

-El nivel de segregación social, clasismo, exclusión y de miedo o desprecio al otro que hay en Chile no se ve ni en África. Mira, aquí uno vive como en la Edad Media, mientras Occidente vive el siglo 21. Esta misma sensación tengo cuando pienso en Chile: hay algunos que viven en el primer mundo, pero una gran cantidad todavía está en el tercero. Y me angustia que eso para algunos sea un problema ajeno y que en vez de luchar por un país más justo, vivan preocupados de ganar más y más plata, comprarse el auto último modelo, helicópteros, ir a veranear a los lugares de moda, hacerse la cirugía plástica para verse como lolas para siempre... Les da miedo subirse al metro y no saben dónde queda la Plaza Italia. Eso no puede ser. No se dan cuenta que pueden estar encendiendo un fósforo en un polvorín. Y, en el fondo, los más insatisfechos son ellos. Pienso que la Iglesia, aún herida como está, tiene mucho que decir con su Buena Noticia, que le da sentido a la vida. Tenemos que ser los primeros en mostrar la austeridad como un reflejo de quien tiene su vida plena y no necesita llenarse de cosas para compensar sus inseguridades sociales o sicológicas. Volvamos en Chile a la vida sencilla de antes, y dejemos de actuar como nuevos ricos."

jueves, junio 09, 2011

El niño yuntero - Miguel Hernández


EL NIÑO YUNTERO

Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.

Empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta
levantando la corteza
de su madre con la yunta.

Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

Contar sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.

Trabaja, y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.

A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.

Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
resuelve mi alma de encina.

Lo veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta,
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.

¿Quién salvará a este chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.

MIGUEL HERNÁNDEZ

Del libro Viento del Pueblo. Poesía en la Guerra (1937).

Miguel Hernández Gilabert (Orihuela, 30 de octubre de 1910 – Alicante, 28 de marzo de 1942) fue un poeta y dramaturgo de especial relevancia en la literatura española del siglo XX. Comprometido con la causa republicana murió en la cárcel, víctima de la represión franquista.

Musicalizado por Joan Manuel Serrat.


martes, junio 07, 2011

¿Qué haces con el olor a carne quemada? Entrevista a Jorge Semprún 19/08/2000

Una de las últimas entrevistas al destacado intelectual español Jorge Semprún fallecido hoy martes 7 de junio de 2011 en París.

Jorge Semprún (Madrid, 1923-París, 2011) vivió las grandes fatalidades del siglo XX. En 1943 fue enviado al campo de concentración nazi de Buchenwald, como miembro de la Resistencia francesa que era. En 1964 fue expulsado del Partido Comunista de España. Por eso dice que, respecto a las fatalidades, las ha sobrevivido. La supervivencia es su poética y lo demuestran la mayoría de sus obras, desde la novela El largo viaje hasta el ciclo de ensayo memorialístico que forman, entre otros libros, Autobiografía de Federico Sánchez, La escritura o la vida y Adiós luz de veranos... Semprún, un hombre fascinado por los aspectos literarios de la política, fue ministro de Cultura de Felipe González entre 1988 y 1991. Su experiencia fue breve y hay acuerdo general en que lo mejor de ella fue el libro que la relataba, tan precisamente titulado Federico Sánchez se despide de ustedes.


JORGE SEMPRÚN, ESCRITOR ¿Qué haces con el olor a carne quemada?

Jorge Semprún veranea con sus nietas. Una de ellas tiene 16 años y, al parecer, es una parisina compacta. Su abuelo le preguntó qué le gustaría hacer este año. La joven pidió una semana de toros. Por eso la familia está ahora en Dax, una pequeña ciudad francesa de las Landas, tomada por mozos con pañuelo rojo, cante grande y la indescriptible excitación del toro.
Pregunta. ¿En 1968 aún era usted marxista?

Respuesta. Eh... Sigo siendo marxista. El marxismo como instrumento de análisis social me parece válido. Otra cosa es que sea un instrumento útil de transformación.

P. "Los filósofos se han dedicado a explicar el mundo. Ahora hay que transformarlo". Marx, más o menos.

R. La cruz del marxismo. Y lo que, seguramente, ha llevado a la destrucción comunista. Ése es uno de los puntos centrales del que tenía que ser el gran libro de mi vida. Un libro que empecé a escribir en 1968. Se titula Balance y perspectivas del marxismo. Treinta años después sigo en ello, aunque ya sepultado por miles de notas.

P. ¿Estaba en París en mayo?

R. Estaba en París. Y aquel año también viajé a La Habana, al Congreso Cultural. 1968 fue el final de la alegría cubana. Castro hizo un discurso muy pesimista, Cuba está sola y cosas por el estilo. Yo ya estaba curado del espanto comunista, porque hacía cuatro años que había abandonado el PCE. Pero aquel discurso me produjo una gran impresión. Castro hablaba como Solís. Lo que puso la puntilla a mi abandono de ese mundo fue el estilo, la retórica.

P. ¿Hubo también mucha retórica en París?

R. Sí, sí, mucha. La mala la puso De Gaulle, al que yo apreciaba por otras razones, pero del que no pude sufrir nunca su propensión al grand style, a considerarse Bossuet o Chateaubriand. Aquellos días puso otra vez en marcha sus anacrónicas apelaciones a la grandeza de Francia, a la Francia sola, etc. Aunque con éxito. Estaba con unos amigos, Jean Daniel entre ellos, viendo el discurso en que anunció elecciones, y ellos decían que De Gaulle vivía en otro mundo. Yo les contesté: "Se acabó mayo". Y en efecto, ganó las elecciones. Su retórica estaba pasada, pero conmovía. También a los comunistas, que eran muy conservadores y que resultaron los grandes aliados del general. En fin, la retórica buena estaba en las calles. Los eslóganes de mayo es lo mejor que dejó la revuelta.

P. Revuelta, dice.

R. Sí, mayo fue una revuelta. Antiautoritaria. Un gran psicoanálisis colectivo. Fue emocionante vivirlo.

P. ¿Por qué?

R. Humm. La convivialidad podríamos decir. París, como todas las ciudades, es muy hosca. Cuesta hablar con la gente. A un ciudadano, en la calle, sólo los mendigos le dirigen la palabra. En mayo todo el mundo hablaba con todo el mundo. Lo peor de mayo fue el retorno del leninismo...

P. ¿Qué quiere decir?

R. Bueno, entre los que hablaban había mucho leninismo aprendido deprisa y corriendo. Mi yerno, por ejemplo, un hombre muy inteligente, se pasó tres semanas leninizado. Yo no daba crédito. Aunque mayo acabó bien: habíamos hecho la revolución, pero, por fortuna, acabamos perdiendo y no tuvimos que asumir los riesgos de la victoria. Aunque hubo un lugar donde se ganó: la universidad y la enseñanza, en general: el sistema educativo francés aún está pagando la factura.

P. En noviembre de 1989, cuando cayó el muro, usted era ministro del Gobierno de España. ¿Cómo hablaban del acontecimiento en el Consejo?

R. ¿En el Consejo?

P. Sí, claro.

R. En el Consejo nunca se habló de eso.

P. Tenía entendido...

R. Nada, en el Consejo de Ministros nunca hubo, al menos mientras yo estuve, una discusión política. Se hablaba de presupuestos, de nombramientos, pero discusión política... Yo nunca he escuchado una discusión política, discusión política, digo, ¿eh?, sobre ETA en un Consejo de Ministros. Y tampoco sobre la caída del muro. Discusiones políticas yo las tenía, al margen del Gobierno, con los ministros con los que me entendía: el núcleo reformista, digamos. Felipe González, Solchaga, Almunia, etcétera. Aparte, despachaba sin papeles con el presidente cuando él quería. Unas conversaciones muy francas y muy libres donde se hablaba de todo.

P. Vivieron ustedes el final del mundo.

R. Desde luego. ¡Y hemos sobrevivido! La preocupación del presidente era que la Unión Soviética no se desintegrara. Una vez me envió ante Gorbachov con este mensaje: que mantenga la autoridad federal. No pudo ser. Supongo que González vivió esa desintegración como un fracaso.

P. ¿Y cree que vivió todo el proceso con el regocijo de un veterano socialdemócrata?

R. En absoluto. Felipe González era un dirigente europeo..., tal vez el dirigente europeo más consciente del problema. Y lo vivió con gran inquietud.

P. Años atrás había dicho que prefería morir apuñalado en el metro de Nueva York antes...

R. Que vivir bajo la tiranía soviética. Una elección acertada. El muro hacía mucho tiempo que había caído. Mire, en la primavera de 1989 fui de visita oficial a Hungría. El presidente del Consejo me recibió y cuando le pregunté sobre el sistema, me dijo: "Viajamos en un avión sin radar y las luces del aeropuerto donde debemos aterrizar se han apagado". ¡Y era el primer ministro! Lo sorprendente de la caída del muro es que tardara tanto.

P. ¿Qué le preocupa del porvenir?

R. La memoria. Están desapareciendo los testigos del exterminio. Bueno, cada generación tiene un crepúsculo de esas características. Los testigos desaparecen. Pero ahora me está tocando vivirlo a mí. Aún hay más viejos que yo que han pasado por la experiencia de los campos. Pero no todos son escritores, claro. En el crepúsculo la memoria se hace más tensa, pero también está más sujeta a las deformaciones. Luego hay algo... ¿Sabe usted qué es lo más importante de haber pasado por un campo? ¿Sabe usted qué es exactamente? ¿Sabe usted que eso, que es lo más importante y lo más terrible, es lo único que no se puede explicar? El olor a carne quemada. ¿Qué haces con el recuerdo del olor a carne quemada? Para esas circunstancias está, precisamente, la literatura. ¿Pero cómo hablas de eso? ¿Comparas? ¿La obscenidad de la comparación? ¿Dices, por ejemplo, que huele como a pollo quemado? ¿O intentas una reconstrucción minuciosa de las circunstancias generales del recuerdo, dando vueltas en torno al olor, vueltas y más vueltas, sin encararlo? Yo tengo dentro de mi cabeza, vivo, el olor más importante de un campo de concentración. Y no puedo explicarlo. Y ese olor se va a ir conmigo como ya se ha ido con otros.

P. ... ¿Qué está escribiendo?

R. Varias cosas a la vez, como siempre.

P. ¿Y aparte de Balance y perspectivas?

R. Ja, ja. Justamente estoy viendo ahora si podría sacar de esa masa un ensayo que se llamara Marx, mercado y modernidad. Estoy también con una novela y con otro relato autobiográfico sobre los campos. Después del verano uno de los proyectos se adelantará y me concentraré en él.

P. ¿El relato?

R. Eh..., sí, seguramente sí. Trata de algo que me sucedió, que no había explicado antes.

P. ¿Por qué no lo había hecho?

R. Es tan inverosímil, que antes preferí escribir sobre realidades que la gente creyera con más facilidad.

P. Hay un acuerdo casi general sobre el carácter sanguinario del siglo que acaba.

R. ¿Qué quiere que le diga? Ha sido un siglo muy trágico, de muerte masiva. Pero, por ejemplo, el progreso demográfico no se ha parado. Es decir, no ha ocurrido lo que pasó en Europa durante la Guerra de los Treinta Años.

P. ¿Los supervivientes del siglo le parecen gentes felices?

R. Es difícil saberlo, claro. Pero tomemos el campesino pobre, que es la clase sufriente por naturaleza. No hay duda de que nunca ha vivido mejor.

P. El siglo dejará alguna enseñanza moral preponderante.

R. Sí, una que me parece muy importante: la sociedad no puede cambiarse, pero el hombre, sí.

P. Así pues, Rimbaud no iba desencaminado.

R. ¡En absoluto! Rimbaud es el gran profeta de la modernidad.

ARCADI ESPADA, EL PAIS 19/08/2000

viernes, junio 03, 2011

Tocqueville sobre Lamartine o la lucidez del análisis político.






Resulta admirable la capacidad de análisis del intelectual francés del siglo XIX, Alexis de Tocqueville. Luego de haber escrito "De la democracia en América" Tocqueville decidió asumir el rol de un político común haciéndose elegir diputado por la Mancha. Sin embargo, mantuvo hasta el final de sus días la agudeza que se aprecia claramente en su obra maestra. Aquí el retrato que hizo de Alphonse de Lamartine uno de los políticos más populares del período romántico,que evolucionó de las posiciones realistas al republicanismo burgués para luego retirarse a la literatura donde adquirió una cierta notoriedad.

"Yo no sé si he encontrado en este mundo de ambiciones egoístas, en medio del cual he vivido, un espíritu más vacío de preocupación por el bien público que el suyo. Habiendo visto una multitud de hombres transtornar el país para engrandecerse: siendo ésta la perversidad corriente; es el único, creo, que me ha parecido siempre dispuesto a conmocionar el mundo sólo por distracción."

"No he conocido tampoco espíritu menos sincero, ni que haya sentido un desprecio más completo por la verdad. Cuando digo que la ha despreciado me equivoco; no la honraba siquiera lo suficiente como para ocuparse de ella de manera alguna.Ya sea hablando o escribiendo, se separa de la verdad y regresa a ella sin preocuparse. Únicamente atento a cierto efecto que deseaba producir en un momento determinado..."


ALEXIS DE TOCQUEVILLE (1805-1859), Souvenirs (1893)

Este retrato me recuerda a ciertos políticos chilenos que no se preocupan del bien común sino de su imagen o sus intereses particulares.

domingo, mayo 15, 2011

"Lo que yo creo: una ética de izquierda" por Jean Daniel


He aquí algunas lecciones que he aprendido de mis maestros. Me he convertido en lo que Camus llamaría un "reformista radical". Practico lo que Michel Foucault denominaría una "moral de la incomodidad". Albergo la ambición de alcanzar una "felicidad sin obligación de trascendencia", como creo que habría podido decir Spinoza. Se trata simplemente de una ética de izquierda.

1. Ya no quiero cambiar el mundo; quiero reformarlo. De hecho, creo que el mundo cambia por sí mismo mucho más deprisa que nuestro deseo de cambiarlo. Pero si quiero ser reformista no es solo porque haya renunciado a la revolución, sino porque creo en los progresos, y quiero subrayar que he escrito esta última palabra en plural. Es evidente que ya no se puede creer en el progreso en el sentido en que lo hacían Condorcet, Marx o Auguste Comte. Pero antes de que un águila le devorase el hígado, Prometeo consiguió robar ciertos secretos a Zeus; y entre ellos había algunos que hicieron posible que la humanidad diera un enorme salto hacia en el conocimiento. La reforma consiste en hacer desaparecer aquellos secretos que resultaron ser maléficos.

2. El siglo anterior debería conducirnos a desconfiar de todas las revoluciones, a comprender todas las resistencias y a abrazar el espíritu reformista. A condición que esta conversión se lleve a cabo con un radicalismo que impida que los compromisos se conviertan en componendas. El "reformismo radical" excluye todo relativismo desencantado. Mendes-France decía que la tensión reformadora debe inocular constantemente patetismo en la virtud. La democracia debe ser una pasión.

3. La explosión de los dogmas y de las ideologías debería condenarnos a la humildad y a un verdadero culto de la complejidad. Al margen de las justas políticas y los divertimentos de las polémicas, lo perentorio ya no es soportable. En lo que a mí respecta, he decidido interesarme siempre por las razones de quienes están en desacuerdo conmigo. En este terreno, mi maestro es Raimundo Lulio, un monje mallorquín del siglo XIII que invitaba a los impíos a no escoger entre los tres monoteísmos, sino a formarse su propia síntesis personal.

4. La sabiduría consiste ahora en no separar nunca los conceptos de libertad e igualdad. La primera sin la segunda conduce a la jungla de las competiciones. La igualdad sin libertad lleva a la uniformidad y a la tiranía. Tampoco se debería separar nunca la preocupación por la creación de riquezas de la preocupación por su reparto. El hombre sigue siendo la meta de toda creación.

5. Desde esta óptica, el dinero solo puede ser el símbolo de unamercancía y el instrumento que sirve para hacerla circular mejor. Cuando la especulación conduce a considerar el dinero como un fin y no como un medio, en otras palabras, cuando el capital se "financiariza", la sociedad entera se transforma en una bolsa de valores que ya solo puede optar entre un individualismo cínico y un latrocinio organizado.

6. Según Marx, la violencia viene provocada por el paso de una sociedad a otra, como ocurrió durante la transición del feudalismo al capitalismo. Solo en este caso considera que la violencia es progresista o, si se quiere, revolucionaria. Contrariamente a lo que se repite por doquier, esta noción no es hegeliana. Hegel elogió la Revolución (1789), pero no el Terror (1793), en el que no vio un progreso, sino todo lo contrario: una regresión. No existe pues una fatalidad progresista de la violencia, sino al revés. Soy partidario de una no violencia ofensiva y no sacrificial.

7. No obstante, puede ocurrir que una guerra a la vez "inevitable e inexcusable" sea necesaria por razones de autodefensa. Pero solo podría ser declarada como último recurso, después de descartar todas las demás soluciones. Una vez que se ha decidido ir a la guerra, hay que tener en mente tres reflexiones: a) "Sí, a veces hay que resignarse a la guerra, pero sin olvidar nunca que, pese a la equidad de la causa, eso significa participar de la eterna locura de los hombres" (Barack Obama); b) "Cada vez que un oprimido toma las armas en nombre de la justicia, da un paso en el campo de la injusticia" (Camus); c) "La justicia, esa fugitiva que a menudo deserta del campo de los vencedores" (Simone Weil).

8. No está en el destino de una víctima el seguir siéndolo; después de liberarse, puede convertirse en verdugo. Todos aquellos que aceptan responder a la barbarie con la barbarie, utilizando las mismas armas que sus enemigos y traicionando así los valores por los que combaten deberían tener presente este pensamiento. En tal caso, no hay inocentes, solo vencedores o muertos. En una época en la que la fragmentación de los dogmas y los conflictos de la fe conducen a los fanatismos y en la que cada vez es más difícil hablar de valores universales, un odio debe imponerse -y la palabra no es demasiado fuerte-: el odio hacia todos los absolutos. El principio del exterminio de un pueblo constituye el mal absoluto. Los supervivientes de Auschwitz y Ruanda no deben decirse: "Nosotros nunca más", sino "esto nunca más".

9. Ya en mi más tierna infancia aprendí a considerar la humillación como uno de los peores males de la humanidad. Más aun que las opresiones, las ocupaciones y las alienaciones, la humillación es lo que más profundamente hiere el alma de un individuo o una colectividad. Y lo que está detrás de las revoluciones controladas y de las revoluciones fanáticas.

10. Hay varios medios para no colocar nuestro sillón en el sentido de la resignación ante las desgracias de la vida y la maldición de los hombres. Por ejemplo, considerar que "la vida no es nada, pero nade vale más que una vida" (Malraux), que "no hay que buscar a Dios en ninguna otra parte que en todas partes" (Gide) y que solo la admiración que se transforma en amor puede impedirnos ver la vida como "un cuento lleno de ruido y furor contado por un idiota y que no significa nada" (Shakespeare). De todas formas, como dice magníficamente François Cheng, "todos los juicios, todos los cultos y todos los ritos pueden desaparecer, salvo uno solo, el de la Belleza".

Jean Daniel es director de la prestigiosa revista francesa Le Nouvel Observateur. Traducción: José Luis Sánchez-Silva.

EL PAIS 06/05/2011

miércoles, mayo 04, 2011

Superman renuncia a la ciudadanía estadounidense

Por Radio France Internationale

El patriotismo estadounidense está de capa caída. El inmigrante más famoso de Estados Unidos decidió deshacerse de su ciudadanía. "Pretendo hablar en las Naciones Unidas e informarles que renuncio a mi ciudadanía", dice el Hombre de Acero en el número 900 de la historieta. ¿La razón? Está "cansado" de que sus acciones benefactoras "se interpreten como instrumentos de la política" de la Casa Blanca. La gota que rebasó el vaso fueron las recriminaciones que recibió tras volar hasta Teherán para apoyar a los manifestantes de la revolución verde, que protestaban contra la controvertida reelección de Mahmud Ahmadinejad. Las autoridades iraníes lo acusaron de “injerencia" y “declaración de guerra”.

Así las cosas, el defensor de “la verdad, la justicia y el American Way” se volvió global, un indocumentado de alto vuelo que indispone a los sectores conservadores del país que le dio asilo tras la explosión del planeta Kriptón.

“Bueno, es una historieta, pero sabes que es perturbador que Superman, que siempre ha sido un ícono estadounidense, diga ahora ‘Ya no soy más ciudadano estadounidense’”, reaccionó el candidato presidencial por el Partido Republicano Mike Huckabee. “Creo que forma parte de un movimiento más general de estadounidenses pidiendo disculpas por ser estadounidenses”, sentenció.

El comentarista de Fox News Bill O’Reilly juzgó que todo era “increíblemente estúpido” y se preguntó si el inversionista George Soros no había comprado la historieta. “Nadie tira de la capa de Superman”, advirtió.

Los ultraconservadores del Tea Party van más allá y hablan de un “escándalo”. “Superman renuncia ahora a su ciudadanía estadounidense y será simplemente un ciudadano del mundo. Es muy socialista de parte de Superman querer un mundo socialista con gente como Obama a la cabeza”, denuncia el sitio teaparty.org.

La gente de DC Comics creyó conveniente recordar en el New York Post el pedigrí del superhéroe. “Superman es un visitante de un planeta distante que durante mucho tiempo ha adoptado los valores estadounidenses”, apuntan los responsables de la publicación. “Como personaje encarna lo mejor del estilo de vida estadounidense”. Pese a la renuncia a la ciudadanía Superman seguirá “comprometido con su hogar y sus raíces de niño de Kansas criado en una granja de Smallville”.

Que Luisa Lane se quede tranquila, el periodista Clark Kent no ha renunciado a su Green Card y continuará trabajando en el diario The Daily Planet. Al parecer su próximo artículo es una primicia sobre la ciudadanía de un tal Barack Obama.

domingo, septiembre 19, 2010

Sarkozy: Un presidente en problemas


El presidente Nicolás Sarkozy, la promesa del gaullismo francés, alabado por The Economist y con niveles récord de popularidad ha pasado en el último año a ser el jefe de estado más criticado de la Vª República francesa. El jefe de estado enfrenta por estos días una de las crisis más graves para su gobierno que comenzara en mayo del 2007.

El annus horribilis de Sarkozy comenzó hacia octubre del 2009 cuando intentó sin éxito que su primogénito Jean de sólo 23 años y sin haber terminado aun sus estudios llegara a dirigir el importante barrio empresarial de La Défense en París. Posteriormente su ministro de Cultura, Frédéric Mitterrand, sobrino del difunto presidente socialista, reconoció haber practicado turismo sexual; luego su rival en la centroderecha, el ex primer ministro Dominique de Villepin era declarado inocente en el caso Clearstream una supuesta conspiración política para desbancarlo del liderazgo de su partido UMP. Las elecciones regionales de marzo último dieron el triunfo a la oposición pero Sarkozy decidió no ceder en su agenda conservadora y ha seguido insistiendo en un discurso populista en materia de seguridad con claro guiños a la extrema derecha de quien desea obtener los votos si desea reelegirse el 2012.
Actualmente Sarkozy no sólo se siente acosado por la oposición de izquierdas que cuestiona al ministro del Trabajo Eric Woerth por tráfico de influencias y un posible financiamiento ilegal de su partido. Sino que además debe enfrentar duras críticas por la política de seguridad que ha conducido a la expulsión sistemática de ciudadanos gitanos de nacionalidad rumana.

Esta última crisis gubernamental ha sobrepasado ya las fronteras del Hexágono. Probablemente debido a que las críticas al desmantelamiento de campamentos gitanos y su posterior expulsión provienen ya no sólo de la oposición de centro e izquierda, sino también de organizaciones de defensa de derechos humanos, la Iglesia Católica e incluso del Parlamento Europeo en el que sólo el bloque del Partido Popular Europeo se opuso a una dura resolución aprobada el 9 de septiembre censurando la conducta del gobierno francés y criticando al mismo tiempo ineptitud de la Comisión Europea para enfrentar esta situación. El gobierno francés sigue argumentando que se trata de una medida aplicada caso a caso contra personas en situación irregular, varios de los cuales han cometido delito y que por lo demás sus expulsiones han sido aprobadas por un juez. Sin embargo, las expulsiones se han dirigido evidentemente contra un determinado grupo étnico. Así se lo ha hecho saber la Comisaria europea de Justicia, la luxemburguesa Viviane Reding, quien se sintió engañada por el gobierno francés luego de la publicación en un diario regional francés de una circular emitida por el jefe de gabinete del Ministro del Interior, Brice Hortefeux, en el que se señala claramente que las medidas debían tomarse "con prioridad sobre los gitanos rumanos". El desengaño derivó en un enfrentamiento sin precedente entre Sarkozy respaldado por jefes de Estado de la UE con la Comisión Europea lo que se tradujo finalmente en un enfrentamiento a gritos con el presidente de la Comisión Europea José Manuel Durão Barroso en el marco del último Consejo Europeo de la semana pasada.

Internamente la mayor preocupación para Sarkozy son sin duda las insospechadas derivaciones del caso Bettencourt, en el cual la hija única de la heredera más rica de Francia, Liliane Bettencourt (87 años) quien posee una fortuna avaluada en más de 17 billones de euros en la que denuncia la manipulación que viene sufriendo su madre, aislada en su palacete y sorda, por parte de sus próximos. Entre ellos quien fuera su asesora financiera, Florence, esposa del actual ministro del Trabajo y entonces encargado de la lucha contra la evasión fiscal, Eric Woerth. Precisamente según los antecedentes del proceso, Bettencourt habría evadido varios miles de euros en impuestos a través de maniobras financieras utilizando paraísos fiscales. Pero eso no es todo, existen sospechas fundadas que el partido UMP así como la campaña de Sarkozy a la presidencia habrían recibido financiamiento ilegal de Bettencourt, por varias decenas de miles de euros, gracias a que Eric Woerth era también tesorero del partido, según ha declarado la ex contadora de Bettencourt, Claire Thibout. Además Woerth habría intercedido para que se le entregara al hombre de confianza de Bettencourt, Patrice de Maistre -quien contrató a Florence Woerth- la Legión de Honor, la máxima distinción que otorga la República Francesa. A ello se suma la polémica desatada luego que la prensa denunciara la utilización por parte del gobierno de los servicios de inteligencia de la Policía para determinar quien estaba revelando antecedentes del caso Bettencourt desde el interior del gobierno. Así no sólo se estaría desnaturalizando la labor de un organismo destinado a proteger la seguridad nacional sino que además se estarían vulnerando las garantías al secreto de las fuentes propias a la labor informativa. Como resultado la fuente de las informaciones David Sénat, consejero de la ministra de Justicia Michèle Alliot-Marie habría sido enviado castigado en comisión de servicio a la Guyana Francesa.

Todo lo anterior tiene lugar en el marco de la dura polémica que enfrenta al gobierno de Sarkozy y su primer ministro François Fillon con la oposición y los sindicatos por la reforma al sistema previsional francés promovida precisamente por el cuestionado ministro Woerth. La reforma retardaría la edad de jubilación en dos años y ha llevado a cerca de dos millones de franceses a manifestarse en las calles los últimos días. Muchos recuerdan las palabras de Sarkozy "se debe trabajar más para ganar más" pero el proyecto aprobado por el oficialismo la última semana parece contrariar las palabras de Sarkozy. Los franceses tendrán que trabajar más para terminar con las mismas pensiones de antes. Incómoda situación para un gobierno cada vez más impopular ( la imagen positiva de Sarkozy se acerca al 30%) cuestionado precisamente por favorecer bajo cuerdas a los más ricos mientras restringe los derechos previsionales de la mayoría de los trabajadores franceses. Parece un buen escenario para la izquierda francesa que debiera haber aprendido de sus errores y preparada para llegar al Eliseo por primera vez desde 1988.

miércoles, agosto 25, 2010

La Rusia de Zhivago



"Así ha ocurrido muchas veces en la historia. Lo que fue concebido de un modo noble y con altura de miras, se convirtió en tosca materia. Así Grecia se convirtió en Roma, así el iluminismo ruso se convirtió en la revolución rusa."
Borís Pasternak


El proceso político del estado soviético ha sido analizado desde diferentes perspectivas historiográficas, sociológicas, económicas, etc. Tanto durante el período de vigencia de éste que se extiende desde 1917 hasta la disolución de la URSS hacia 1991 como con posterioridad a ella. Sin embargo, las luces que nos entrega muchas veces la literatura sobre un determinado proceso histórico pocas veces puede ser compensado.
Hace poco tiempo tuve la oportunidad de leer dos de las obras rusas más destacadas del siglo XX. Me refiero al "Doctor Zhivago" de Borís Pasternak y a "Vida y Destino" de Vasili Grossman. En este primer artículo me referiré exclusivamente a la primera obra ambientada en pleno período de efervescencia revolucionaria cuyos acontecimientos se desarrollan vertiginosamente a partir del domingo sangriento de 1905 hasta el período de guerra civil que enfrentó el país de los soviets a partir de la Revolución de Octubre para luego situarse a comienzos de la década de los 20 en el ambiguo período de la NEP y la segunda guerra mundial. Sin embargo, la mayor parte del relato tiene lugar en el convulsionado período posterior a la Revolución de Octubre enfrentándose entonces el ejército regular y grupos partisanos a los diversos rusos "blancos" y sus aliados extranjeros.

El protagonista de la historia, Yuri Andréievich Zhivago (Yura), es descendiente de una reconocida familia burguesa de provincias. La madre de Yura fallece siendo éste sólo un niño. Su padre quien les había abandonado tempranamente, después de llevar una vida de disipación, se suicida apremiado por deudas y procesos judiciales. Zhivago es criado por una familia amiga los Gromeko pertenecientes a la pequeña burguesía liberal moscovita simpatizante de la revolución de cuya hija, Tonia, se enamora. Entretanto aparece la otra protagonista de la novela, la hermosa Larisa Fiódorovna Guishard (Lara), hija de un ingeniero belga ya fallecido y una madre francesa nacionalizada rusa. La familia de Lara se había empobrecido pues el padre había invertido los ahorros familiares en acciones que se habían desplomado. Así Lara, su madre y su hermano quedaron en una precaria situación económica que les llevo a Moscú y más precisamente a manos del abogado de su marido el inescrupuloso Víktor Ippolítovich Komarovski. Pronto el vividor Komarovski llegaría a ser amante de la madre de Lara y posteriormente de ella misma siendo casi una adolescente. La madre de la joven al descubrir la situación intenta suicidarse y la misma Lara al comprender que para Komarovski no es sino un juguete nuevo atenta contra él en una cena.

Komarovski la exculpa y Lara se casa con su enamorado de la infancia Pável Pavlovich Antípov, hijo de un conocido líder revolucionario. Juntos se harían profesores y partirían a los Urales. Claramente Komarovski constituye una especie de antagonista al encarnar los "antivalores" de la burguesía pues éste no sólo juega un importante rol en la decadencia moral de las Guishard sino también en la tragedia que termina con la vida del propio padre de Zhivago. Es precisamente Komarovski quien acompaña a éste en el viaje en que decide quitarse la vida. Antípov, el marido de Lara, se transformaría una vez radicado en provincia en un destacado académico y sin embargo, no lograría superar sus sentimientos de inferioridad y celos ante el recuerdo de Komarovski. Decide entonces enrolarse en el ejército y partir al frente. Lara le sigue al poco tiempo como enfermera aunque no lo vuelve a ver pues desaparece en batalla. Ahí sin embargo conoce o más bien reconoce al doctor Yuri Zhivago quien había sido movilizado y quien la recordaba de la cena en que había atentado contra Komarovski. Posteriormente Yuri regresa a Moscú y se percata que la situación ha cambiado radicalmente. Su familia vive encerrada en una pequeña parte de la gran casa señorial, pues el resto de las habitaciones ha sido repartida entre los obreros y dada los peligros que se ciernen sobre ellos por una revolución que nadie parece controlar deciden partir a la propiedad familiar en los Urales. Precisamente en ese lugar Lara y Yura vuelven a encontrarse desarrollándose una especie de idilio entre ellos que tiene lugar hasta el secuestro de Yura por un grupo de partisanos. Yura permanece un largo período con ellos durante el cual la familia de Zhivago parte a Moscú y luego al exilio a Europa. En una carta entregada por la misma Lara la familia le ruega que se reúna con ellos. Mientras, Lara y su hijita apenas ha logrado sobrevivir en este período en extremo dramático en la historia rusa y le confiesa a Yura que Antípov es el sanguinario general Strélnikov enviado desde Moscú a someter a sangre y fuego los pueblos en manos de los blancos. Yuri está consciente del peligro que corre Lara y su pequeña hija, debido al parentesco que les une al general ya caído en desgracia. Logra convencer a Lara de aceptar la ayuda que le ofrece el reaparecido Komarovski para huir hacia la zona aun controlada por los blancos en el oriente, engañándola con la posibilidad de huir con ella. Poco más tarde tiene lugar una extraña conversación entre Strélnikov-Antípov y Zhivago luego de la cual el primero decide quitarse la vida. Yura permanece solo en la propiedad familiar y posteriormente decide emprender a pie el viaje a Moscú. Llega a la capital en harapos habiendo olvidado sus conocimientos de medicina tan solo acompañado por el joven Vasia quien había escapado del tren en el que Zhivago y su familia se habían trasladado a los Urales.

Yura ha sido duramente golpeado por la vida, al parecer nada más que un simple objeto de los acontecimientos dramáticos que tuvieron lugar en Rusia al estallido de la revolución. Sin embargo esto no impide que la humanidad del personaje sea capaz de expresarse, de reflexionar, a través de un lenguaje más bien lírico alimentado sin duda por la cruda belleza de los paisajes rusos que marcan su secuestro y posterior viaje a Moscú. Es el poeta Pasternak el que habla a través de la pasión y el dolor que marca a fuego las vidas de estos personajes dotados sin duda de características percibidas en sus propias vivencias. Sin embargo, son los amigos sobrevivientes de Zhivago, Gordon y Dúdorov, quienes varios años después de su muerte anónima y solitaria en la capital rusa, ya en el marco de la segunda guerra mundial, quienes reflexionan con mayor profundidad sobre la naturaleza del período que vienen de atravesar y con la suerte de salir vivos de los ya conocidos gulags debido fundamentalmente al riesgo que corre la patria rusa. Es el comienzo del fin del paraíso de los trabajadores.
"Así ha ocurrido muchas veces en la historia. Lo que fue concebido de un modo noble y con altura de miras, se convirtió en tosca materia. Así Grecia se convirtió en Roma, así el iluminismo ruso se convirtió en la revolución rusa."
Más tarde los mismos amigos conversarán sobre los escritos del difunto Zhivago -en su mayoría poemas al igual que la obra del autor de la novela- ocasión que el narrador aprovecha para reiterar su desilusión con el estado de cosas "La victoria no había traído consigo ni la luz ni la libertad que esperaban para después de la guerra, como habían pensado. Pero esto no tenía importancia: el presagio de la libertad estaba en el aire en los años de la posguerra, y constituía su único contenido histórico."
Es sin duda Pasternak quien habla.

El autor lejos del lenguaje épico de la propaganda oficial soviética, es capaz de describir, a través de la azarosa vida de sus personajes, los dramas humanos vividos en uno de los períodos más convulsionados que marcarían la historia no sólo rusa sino mundial por largas décadas. Recordemos que el propio Pasternak provenía de una familia de artistas, hijo del destacado pintor Leonid Pasternak -judío convertido al cristianismo ortodoxo- y de Rosa Kaufman una concertista de piano. Su hogar fue frecuentado por la élite intelectual y artística de la época: Tólstoi, Scriabin, Rachmaninov y Rainer Maria Rilke les visitaban regularmente. El joven Pasternak se educó en un Gymnasium alemán para posteriormente estudiar en el Conservatorio de Moscú. Luego decidiría partir a cursar estudios de Filosofía neo-kantiana en la Universidad de Marburgo en Alemania pero luego de un viaje a Italia decide volver a Moscú y consagrarse a la literatura. Después de la revolución Pasternak sería reconocido como poeta pero al llegar el apogeo del estalinismo su lenguaje simbólico choca con la literatura oficial conocida por su estilo de "realismo socialista". Así se va desencantando a medida que se suceden las purgas en las diferentes esferas de la vida académica e intelectual rusa. Esta única novela de Pasternak -su obra se centra más bien en el género lírico- no pasó la censura soviética y fue el propio Isaiah Berlin amigo de Pasternak quien llevó el original y negoció su publicación. Fue publicada primeramente en italiano por el conocido editor Giangiacomo Feltrinelli en 1957 lo que le valió su expulsión del Partido Comunista Italiano. La novela se convertiría rápidamente en un éxito de ventas en occidente. Como era previsible Pasternak fue virulentamente atacado por la nomenklatura y fue amenazado con el exilio por Nikita Khruschev. Sin embargo, la preocupación manifestada por destacados intelectuales y políticos extranjeros le permitió permanecer los últimos años de vida en su país, ya retirado de la vida pública, a salvo de sufrir los castigos que se le infringieron a tantos otros intelectuales y artistas críticos con el régimen.

Borís Pasternak recibiría el Nobel de Literatura en 1958 "por su notable aporte tanto a la poesía contemporánea y como en el campo de la gran tradición narrativa rusa" pero Pasternak debió rechazarlo a los pocos días "por el significado que tiene este premio en la sociedad a la que pertenezco". Pasternak murió en 1960 y recién en 1988 el Doctor Zhivago sería publicada por primera vez en la patria del autor.

domingo, mayo 09, 2010

Lecciones británicas


Los electores del Reino Unido finalmente han dado su veredicto en la jornada electoral del pasado jueves 6 de mayo. Fueron 649 escaños de los actuales 650 que componen la Cámara de los Comunes, la cámara política del régimen parlamentario británico, los que se han repartido de acuerdo al tradicional sistema electoral mayoritario de distritos uninominales, conocido en inglés como first-past-the-post. Un sistema que sustenta un régimen tradicionalmente bipartidista dominado desde el siglo XIX por liberales y conservadores (“tories”) y posteriormente por conservadores y laboristas. En este sistema el candidato del distrito más votado es electo no importando la votación obtenida por el resto de sus contendientes aquí “el ganador se lleva todo”. Como era previsible según las encuestas los conservadores del carismático David Cameron obtuvieron la primera mayoría sin embargo no fue el resultado contundente que esperaban. Los tories obtuvieron 306 escaños 97 más que en las elecciones del 2005 pero insuficientes para alcanzar los 326 de la mayoría absoluta. Por su parte, los laboristas del primer ministro Gordon Brown perdieron 91 escaños obteniendo 258 y pese a las auspiciosas proyecciones electorales previas, a los liberales-demócratas no les fue nada de bien perdiendo 5 de sus escaños alcanzando sólo 57 pese a obtener un 23% de las preferencias. Es precisamente esta deficiente representación de los partidos menores –propia de los sistemas mayoritarios puros- la que es denunciada por Nick Clegg y sus liberales demócratas quienes postulan su modificación hacia uno de tipo proporcional como núcleo de su programa electoral.
Los tories no lograron canalizar el descontento hacia la actual gestión laborista en el poder desde 1997. Incapaces de alcanzar la mayoría de escaños necesaria para formar gobierno por sí solos están obligados a formar una coalición si no desean buscar apoyos circunstanciales en cada votación. Es la primera vez desde 1974 que no había un parlamento “colgado” salido de las urnas es decir sin un partido claramente mayoritario. En esa ocasión los conservadores del entonces premier Edward Heath habían obtenido 297 escaños y los laboristas 301 sin embargo su incapacidad de llegar a acuerdo con los liberales demócratas puso fin a su gobierno y devolvió al histórico líder laborista Harold Wilson al número 10 de Downing Street al frente de un gobierno en minoría. Esta vez Cameron no desea repetir el error de Heath y pareciera dispuesto a ceder en las posturas tradicionales de los tories para llegar a una alianza comprometiéndose a revisar el sistema electoral y a no aplicar recortes drásticos al gasto público. Pero son muchos los temas que dividen los libdems de los tories: inmigración, relaciones con la UE, políticas económicas. Sin embargo, tampoco se vislumbra fácil una alianza con los laboristas a quienes critican el oneroso salvavidas entregado al sistema financiero local.
Con estos resultado el laborismo británico finaliza el ciclo que comenzara en 1997 con la amplia victoria de los laboristas de Tony Blair y su proyecto del New Labour que puso fin a 20 años de gobiernos conservadores marcados por las reformas neoliberales de la Dama de Hierro de principios de los 80 que marcó a toda una generación. Blair, hijo predilecto de la Tercera Vía de Anthony Giddens estuvo una década al frente del laborismo británico encarnando el intento de conciliar las políticas de libre mercado con las históricas luchas de la socialdemocracia. Una vez en el poder comenzó privilegiando las reformas económicas de corte conservador otorgando por ejemplo autonomía operacional al Banco de Inglaterra, cumpliendo a rajatabla su compromiso de no subir los impuestos y favoreciendo los equilibrios presupuestarios por sobre las tradicionales políticas redistributivas laboristas. Esta nueva versión del laborismo asumía como propios los objetivos económicos centrados en el control de la inflación que había establecido Margareth Thatcher en los 80. Sin embargo, esta política económica fue posible gracias a las condiciones económicas de los 90 que redundó en un incremento general en la calidad de vida de los votantes junto a un alza de los precios considerables en el sector inmobiliario. La actividad frenética de la City –centro financiero londinense- generaba en esos tiempos suculentos ingresos por concepto de impuestos, lo que permitió al gobierno laborista aumentar sus gastos en educación y salud, subir las pensiones del sector público y los salarios de médicos y directores de servicio, incluso llegando a expandirlos. El desempleo parecía controlado en inferior a los países de Europa continental. Todo ello, oh milagro, sin subir los impuestos a las personas ni aumentar el déficit público. El artífice de este plan no era el carismático Blair quien se reconocía lego en materia económica sino su viejo conocido James Gordon Brown a quién había nombrado Chancellor of the Exchequer, es decir, su ministro de economía y finanzas.
Sin embargo este boom económico escondía dos problemas por una parte la rivalidad larvada entre Brown y Blair y por otro el fin de la burbuja financiera que tanta prosperidad había generado. El premier laborista y el entonces ministro de finanzas habían entrado juntos al Parlamento en 1983, compartieron una pequeña oficina y dice la leyenda simpatizaron rápidamente. Blair, abogado de Oxford, encarnaba la joven promesa y Brown sólo un par de años mayor con un perfil más académico había llegado a ser rector de la Universidad de Edimburgo. Sin embargo la amistad labrada en aquellos años tuvo su crisis al derivar en una dura disputa por el liderazgo del laborismo a la muerte de John Smith en 1994. En las semanas siguientes Blair se pondría fácilmente al frente del laborismo, tenía sólo 41 años. Más allá de las críticas a las políticas del New Labour tan cercanas a los principios neoconservadores en materia económica y a la política exterior de Blair desempeñando el rol de fiel aliado de Bush en su invasión a Irak contra la opinión mayoritaria de laboristas e británicos en general. Debemos reconocer que el entonces primer ministro logró algunas reformas institucionales importantes como la creación del parlamento escocés y la asamblea nacional de Gales, y el fin de los puestos nobiliarios en la Cámara de los Lores además de los Acuerdos de Viernes Santo que pusieron fin al conflicto en el Ulster.
El panorama económico era auspicioso hacia el 2005, en que tuvieron lugar las últimas elecciones generales, los impuestos equivalían al 37 % del Producto Bruto Interno (en Francia representaban el 46 % y Alemania con un 42 %), sin embargo el nivel de vida británico había sobrepasado los de Francia y Alemania mientras que la inflación solo llegaba al 2,5 %. Hacia finales del gobierno de Blair el sector financiero constituía un 10% del PIB (casi el doble de la década anterior), era el origen del 40% de las utilidades corporativas y la fuente de más del 20% de la recaudación fiscal. Pero tal como lo señala Marx “todo lo sólido se desvanece en el aire” y el ciclo virtuoso de la economía británica terminó abruptamente con la crisis financiera internacional. Blair dejó el liderazgo laborista el año 2007 justo a tiempo para que Brown como su sucesor recibiera de lleno el golpe de la crisis económica originada precisamente en el sistema financiero internacional. La salida de Blair no fue fácil y Gordon Brown, con reputación de hombre honesto e inteligente, no sólo debió enfrentar la crisis económica que se cernía sobre la economía británica sino que además le correspondió encarar problemas que minaron su popularidad por ejemplo en el escándalo de los gastos excesivos de parlamentarios (conservadores y laboristas) en la Cámara de los Comunes o el extravío de las bases de datos de millones de contribuyentes.
Gracias a la crisis el gabinete de Brown debió hacerse cargo ya con un PIB muy disminuido, de un rescate a la banca criticado duramente por la oposición equivalente a un 25% del PIB sobre una base fiscal mucho menor. La pobreza aumentó y algunos programas sociales debieron postergarse. Los británicos miraron entonces con cierta envidia las economías de Francia y Alemania todavía basadas en la industria más que en los servicios financieros. Situación inversa a lo que sucedía durante los años del boom en que el presidente Chirac se refiriera con desprecio a la proliferación de mac-jobs (trabajos temporales en el sector terciario) en Inglaterra que invitaban a una nueva ola migratoria de jóvenes franceses al otro lado del Canal. Cabe señalar que actualmente el déficit público británico sólo es superado en Europa por Grecia, España, Portugal e Irlanda.
Así termina el último milagro económico británico. El paraíso local de bajos impuestos, gasto público expansivo, baja inflación y bajo desempleo dará paso previsiblemente a un futuro de mayores impuestos, drásticos ajustes fiscales y alto desempleo. Sin embargo, la decepción del electorado británico con el laborismo pareciera insuficiente como para haberse arrojado masivamente en brazos de los conservadores. Aun permanece fresco el recuerdo de los difíciles años del thatcherismo con huelgas reprimidas, privatizaciones y drásticos recortes presupuestarios que redundaron en un aumento de la pobreza pocas veces vista en Europa.
La experiencia de la Tercera Vía dejará, sin lugar a dudas, lecciones para quienes desde socialdemocracia creyeron ver en el Nuevo Laborismo de Blair y también en el Nuevo SPD del ex canciller Schröeder algo más que experimentos propios de economías desarrolladas en ciclos económicos expansivos que aunque interesantes no tendrán mayor proyección en el tiempo. El liberalismo económico aun hegemónico pese a la reciente crisis sigue teniendo incompatibilidades con cualquier modelo de estado de bienestar que consagre derechos sociales para los trabajadores y sectores medios, asegurándoles condiciones materiales mínimas a sus ciudadanos. Éste modelo requiere para su funcionamiento de cargas tributarias progresivas y activos estatales capaces de generar recursos económicos suficientes para el otorgamiento de servicios públicos con estándares de calidad. Cuando se pierde este eje fundamental en materia económica y pasa a regirse por la búsqueda a toda costa del control de la inflación y los equilibrios fiscales pronto se estará administrando un modelo económico ajeno. Así lo van comprendiendo muchos en la izquierda europea y debiera también ser asumido por las fuerzas progresistas de otras latitudes.

Marcelo Salgado Núñez

sábado, enero 23, 2010

Los sueños de Barack Obama


Hace pocos días terminé de leer el primer libro de Barack Obama titulado "Los Sueños de mi padre: Una historia de raza y herencia" (2009, Random House Mondadori S.A., Santiago de Chile) publicado por primera vez en inglés en 1995 al terminar sus estudios de derecho en Harvard en que llegó a dirigir la prestigiosa Harvard Law Review lo que le atrajo cierta fama por haber sido el primer negro en hacerlo y reeditado el año 2004 en plena campaña por el escaño senatorial de Illinois. Asiento que alcanzaría con un 70% de los votos siendo el tercer negro en el Senado desde el período de la Reconstrucción. Un segundo libro publicado el año 2006 "La audacia de la esperanza: Reflexiones sobre cómo restaurar el sueño americano" que aun no he leído, tendría un carácter más bien de documento político para quién saltara a la fama gracias a una excepcional intervención en la Convención Demócrata del año 2004 reunida en Boston y que proclamaría a John Kerry como candidato a la presidencia.

En este relato eminentemente autobiográfico Obama nos conduce a través de la búsqueda personal de sus orígenes. Un viaje que podríamos catalogar de iter identitario y que lo conduce desde su natal Hawaii hasta las llanuras de Kenya pasando por Yakarta, Los Ángeles, Nueva York y Chicago. Aunque muchos señalen que Obama no es un afroamericano común el mismo reconoce en su libro que comparte el mismo destino de aquella minoría étnica, probablemente la más sufrida y marginada de la sociedad estadounidense. El actual presidente Obama (n.1961) es hijo de una estadounidense nacida en Kansas y avecindada con sus padres en Hawaii y un keniata, de la etnia luo, Barack Hussein Obama entonces estudiante de intercambio en la universidad estatal ya casado en su país con dos hijos. El matrimonio celebrado en 1961 duró hasta la separación producida por el retorno del padre a Kenya y el posterior divorcio en 1964. Obama volvería a ver a su padre sólo una vez en una visita de 1971. Es precisamente el padre del que sería el primer presidente negro de Estados Unidos el gran protagonista del libro.

Según nos señala el mismo autor el carácter autobiográfico del relato fue fortaleciéndose gradualmente, de alguna forma cobrando vida al intentar responder a través de la escritura a las preguntas que le habían atormentado desde la adolescencia. Obama pasó su niñez entre Hawaii y Yakarta, la capital indonesia, dónde Barack y su madre se mudaron luego de contraer segundas nupcias con Lolo Soetoro otro estudiante de intercambio. Sin embargo, cuando Barack cumplió diez años su madre decidió enviarlo de regreso a Hawaii a casa de sus abuelos. De regreso en Honolulu ingresó a la prestigiosa escuela preparatoria Punahou School. Su madre regresaría también entre los años 1972 y 1977 para continuar sus estudios para posteriormente radicarse como antropóloga en Indonesia. Al graduarse Obama se traslada a Los Ángeles para estudiar en el Occidental College en 1979, dos años más tarde parte a Columbia, en NY donde obtiene su B.A. en Ciencia Política con mención en Relaciones Internacionales. Después de graduarse trabaja en la empresa privada por un par de años y luego decide enrolarse como community organizer en el South Side de Chicago. El organizador comunitario tiene como misión ayudar a las comunidades menos favorecidas asociando a sus vecinos para que emprendan proyectos que mejoren su nivel de vida y ejerzan su influencia en la política local. Una labor escasamente remunerada a medio camino entre activista y asistente social. Trabaja en esos proyectos entre 1985 y 1988. A finales de este período y habiendo sido aceptado en la Harvard Law School realiza su primer viaje a Europa y luego a Kenya la patria de su padre quien había fallecido en 1982 en un accidente automovilístico. El viaje a esta nación africana le permitirá encontrar varias respuestas que destruirán en parte la imagen contruída a través de retazos de recuerdos de su niñez y los transmitidos por su madre y abuelos. La imagen más bien idealizada del ausente junto con el desafío que representó ser el único negro o al menos uno de los pocos en ambientes predominatemente blancos marcó al joven Obama. Son precisamente estos factores los que permiten que la rabia propia de tantos jóvenes afroamericanos se transforme en experimentación con drogas tal como lo reconoce el mismo Obama. Algo le faltaba y sin la continua preocupación de su madre es probable que se habría perdido.

A través de los estudios y su trabajo social en Chicago, Barack intenta encontrarse a si mismo. Sin embargo, sólo al visitar África es capaz de cerrar ese círculo. Barry debe salir al encuentro del padre ausente al que ya no volverá a ver. Reconstruye poco a poco, conversación tras conversación, la vida del padre de quien había heredado no sólo un nombre y un color, sino tantas características hasta entonces desconocidas. Debe ser capaz de salir al encuentro del padre fallecido y de aquella familia desconocida y, en esa aventura, construir su propia biografía. Sólo entonces se sentirá completo. Podrá entonces ser capaz de amar como se debe amar a los padres es decir considerando también sus defectos y debilidades.

"Ahora comprendía lo que yo era, que aquello que me importaba, no se reducía ya a una cuestión de intelecto o a un compromiso, tampoco a una serie de palabras. Vi que mi vida en Norteamérica -la vida de los negros, las de los blancos, la sensación de abandono que había sentido de joven, la frustración y la esperanza de la que había sido testigo en Chicago-, todo estaba conectado a este pequeño pedazo de tierra separado por un océano, conectado por algo más que por el simple accidente que suponía un nombre o el color de mi piel. El dolor que sentía era el mismo que sintió mi padre. Mis dudas eran las dudas de mi hermano. Y la lucha de todos, mi patrimonio."

martes, enero 12, 2010

La opción democrática

Este domingo los ciudadanos chilenos concurrirán a ejercer su derecho a voto en la segunda vuelta de la quinta elección presidencial desde el regreso a la democracia. Hace casi exactamente veinte años los chilenos votaban masivamente para elegir al democristiano Patricio Aylwin siguiendo el itinerario establecido en la Constitución de la dictadura a partir de la derrota de Pinochet en el plebiscito de 1988. Los electores optaron así por el candidato de la Concertación de Partidos por la Democracia una gran coalición de centro-izquierda que agrupaba entonces a 16 partidos representantes de la mayoría de las sensibilidades y movimientos que lucharon contra la dictadura. Tanto el triunfo de las fuerzas democráticas en el plebiscito de 1988 como en las elecciones presidenciales y parlamentarias de 1989 estuvieron cargadas de la mística surgida de la lucha contra una dictadura feroz que sumió en el terror durante casi 17 años a nuestro país. Comenzaba entonces el largo proceso de transición a la democracia.

Pocos en ese momento fueron capaces de prever en aquellos tiempos que de acuerdo a la nueva Constitución de 1980 el dictador permanecería como Comandante en Jefe del Ejército para luego hacerse designar como senador vitalicio en 1998. La figura de Augusto Pinochet permanecería en la palestra pública hasta su detención en Londres octubre de 1998. Si bien muchos esperaban una evolución de la derecha política a través del partido que aparecía como menos ligado al régimen militar, Renovación Nacional, rápidamente fue posible percibir que al interior de éste existían lealtades con la dictadura que impidieron avanzar rápidamente hacia una democracia verdaderamente representativa. Así fracasaron una y otra vez las reformas constitucionales aprobadas recién el año 2005 durante el gobierno de Ricardo Lagos. Sin embargo, el gran candado del modelo político-económico que constituye el sistema electoral binominal permanecerá hasta hoy tal como se formuló en dictadura ante la oposición sistemática de los partidos conservadores.
Mucho tiempo ha transcurrido y ese sentimiento de gesta heroica que tiñera esos primeros ejercicios de soberanía popular pareciera ausente. Sin embargo, las elecciones de este domingo son tan importantes como aquellas que recordamos con nostalgia.

Efectivamente una vez más los chilenos nos encontramos ante dos opciones claramente distinguibles. Por un lado la candidatura de la derecha, representada por un empresario multi-millonario Sebastián Piñera, militante histórico de Renovación Nacional. Aquel partido que en su momento encarnó los deseos de una derecha no pinochetista, liberal y democrática y que ha decepcionado una y otra vez a los demócratas. Sebastián Piñera como tantos otros aprovechó el ambiente de desregulación y privatizaciones irregulares de la dictadura. Al regreso de la democracia fue senador por Santiago Poniente representando a ese partido entre 1990 y 1998. Durante su mandato presentó 45 mociones resultando 1 aprobada, 1 encontrada inadmisible, 35 archivadas, 7 rechazadas y una retirada, siendo esta última un proyecto de ley para extender hasta el último día del gobierno de Augusto Pinochet (11 de marzo de 1990) la amnistía concedida a los autores de violaciones a los Derechos Humanos y otros delitos políticos (Boletín 1622-07, Sistema de Tramitación de Proyectos del Congreso Nacional de Chile, 6 de junio de 1995). Sin embargo, Piñera se presenta como el candidato de una "nueva" derecha liberal, respetuosa de los derechos humanos, inclusiva e incluso progresista. Pese a que el partido mayoritario de la derecha en el Parlamento a partir de marzo (45 diputados) será la UDI el partido conservador y católico, heredero del gremialismo y surgido al alero de la dictadura. Pero en la guerra y la política, todo vale. Así el candidato de la Coalición por el Cambio se presenta como partidario de la píldora del día después, de los pactos civiles entre homosexuales, de las políticas de protección social de la Presidenta Bachelet, etc, etc. En definitiva un discurso en abierta contradicción con el desempeño de los partidos de derecha en el Congreso y en directa colisión con el discurso de la UDI. Esto se debe a que Piñera y sus asesores entienden que la mayoría de los chilenos no se inclinan por la derecha. Al contrario, según el Latinobarómetro el electorado chileno ha evolucionado sistemáticamente desde mediados de los 90's hacia la izquierda.

¿Porqué entonces y a pesar de la popularidad récord de la Presidenta Bachelet nos enfrentamos a una de las elecciones más reñidas de los últimos tiempos?

Son varios los factores que influyen, primero un natural desgaste en una coalición que lleva veinte años en el poder. Vicios y errores derivados de estas circunstancias. Partidos políticos que adolecen de importantes déficits en materia de democracia interna, participación, transparencia, etc. Cansancio de la ciudadanía ante los mismos rostros de esa generación que comenzó su carrera política previa al golpe de estado de 1973 y que asumió la cuasi totalidad de la responsabilidad al término de la dictadura.

Junto a ello el contraste entre una Presidenta con un perfil poco tradicional: mujer, socialista, agnóstica y divorciada. Un liderazgo excepcional reconocido por su carisma e inteligencia emocional. Frente a él Eduardo Frei un candidato poco carismático, que ya desempeñó el cargo en un período económicamente difícil -crisis asiática- que implementó políticas liberales con un sesgo tecnocrático y que puso poco énfasis en los avances político-culturales e institucionales. Sin embargo, se le reconoce como un hombre honesto y esforzado -que luchó contra todos los factores por alcanzar la representación de la centroizquierda cuando otros que parecían con mayores posibilidades se retiraron aun antes de la primera batalla electoral- y cuyo gobierno más allá de las críticas mencionadas tuvo un sesgo modernizador. Mencionaré sólo algunos aspectos relevantes: Primero, la reforma procesal penal que constituyó una revolución en materia de justicia criminal en nuestro país. Pasando de un sistema inquisitivo y secreto a un sistema oral y público con un claro sesgo garantista (más allá de las últimas reformas auspiciadas por la derecha); la Ley de Filiación que otorgó los mismos derechos a todos los hijos e hijas sin importar si nacieron fuera o dentro del matrimonio; la Jornada escolar Completa; el ingreso de Chile a la APEC y la firma de TLC's con las principales economías del mundo y los acuerdos limítrofes con Argentina y Perú que zanjaron las últimas controversias pendientes desde la dictadura.

Sin embargo, creo que no puede entenderse claramente la etapa del proceso político en el que nos encontramos sin atender a la evolución posterior en materia político-cultural ocurrida a partir del gobierno de Ricardo Lagos y en particular en el gobierno de la Presidenta Bachelet y su red de protección social. Precisamente, son cada vez más los chilenos y chilenas que demandan un mayor esfuerzo por parte del Estado y de la sociedad en su conjunto para avanzar hacia un país con menores grados de desigualdad, con más acceso a la justicia, con educación pública de calidad, con una economía respetuosa del medioambiente, con una legislación laboral más protectora del trabajador y que quisieran un nuevo marco político, es decir una nueva Carta Fundamental, democrática y neutral que permita encausar institucionalmente -con pleno respeto a los derechos de todos- estas demandas. Este domingo más allá de los discursos sólo hay una candidatura que encarna estas aspiraciones legítimas que no se remontan ni siquiera a los últimos veinte años en que dejamos atrás la larga noche la dictadura, sino que se encaminan en el esfuerzo convergente de varias generaciones que en su momento lucharon por construir un país más justo para todos sus hijos e hijas.

viernes, agosto 14, 2009

Reflexiones sobre la desigualdad en Chile.


Vengo llegando con algo de frío del campamento Juan Pablo II de Lo Barnechea donde junto a otros voluntarios y voluntarias de Un Techo para Chile realizamos reforzamiento escolar a niños y adolescentes del lugar. Me conmuevo una vez más ante el contraste de la precariedad material que les rodea y el empeño y cariño que muestran mis "sobrinos" en su aprendizaje, una pareja de hermanitos de origen mapuche. Pero no es sólo eso. Tal vez sea que cada vez que paso algunas horas con su familia, la barrera de la otredad poco a poco se desvanece. Voy conociendo entonces el relato familiar y las historias personales de los padres. Historias de esfuerzos, de frustraciones y anhelos insatisfechos. Y me sorprende que pese a las dificultades que ha debido enfrentar este joven matrimonio prevalece en ellos el respeto y la esperanza legítima de que los hijos puedan progresar en la vida. Que tengan aquellas oportunidades que ellos mismos no tuvieron. Oportunidades que yo mismo he disfrutado y varias veces también, malgastado en mi vida.
No es difícil en nuestra sociedad conservadora y clasista olvidar lo que somos y los privilegios que hemos gozado. Muchas veces somos incapaces de reconocer la suerte de tener padres profesionales, con la transmisión de capital cultural que ello implica, el haber estudiado en ciertos colegios particulares o públicos tradicionales -donde recibimos una educación comparativamente mejor al resto aunque lejana de los estándares internacionales- o el haber ingresado a determinada universidad a estudiar determinada carrera. Poco sabemos de aquel otro Chile de los postergados y los excluidos. De los que sufren con mayor rigor las consecuencias de las crisis económicas, de la precarización del empleo, de las privatizaciones oscuras de la dictadura o del abandono por parte del Estado de sus responsabilidades al adoptar determinado modelo económico. En fin...
Algunos tuvimos la suerte de hablar de pobreza y políticas sociales en el colegio. Por lo menos los temas públicos se debatían en el marco de la diversidad socio-cultural excepcional de un colegio público como el Instituto Nacional. Pero ya en la universidad al tratar estos temas pasaban a ser dominados por dos perspectivas disímiles aunque igualmente infructuosas en orden a derribar esta otredad al hablar de los pobres y sus problemas. Tanto el discurso político estudiantil, artificialmente polarizado de mi universidad o desnaturalizado como sucedía en la casa de estudios alternativa, eran incapaces de derribar esa barrera. Y por otra parte para evitar el tratamiento superficial anterior las discusiones "serias" sobre temas de relevancia política y/o económica de evidentes consecuencias sociales permanecían reducidos a los espacios meramente académicos.
Es lamentable que la universidad, incluso aquella fundada para dar luces a la patria, no nos prepara lo suficiente para enfrentar los desafíos de un Chile que no puede avanzar hacia el desarrollo si no termina con estas desigualdades escandalosas. No creo necesario repetir las cifras de concentración de la riqueza pero no está demás recordar que el ingreso de un hogar del primer quintil es de $177.041, lo que equivale al 5.38% del ingreso total del país. Mientras el quintil más rico, tiene como ingreso promedio por hogar $1.681.182, equivalente al 51.03% de la riqueza.
Sin embargo, los jóvenes debemos ser conscientes que no basta con caer en la emotividad ante esta realidad generada por estructuras económicas y políticas injustas sino que debemos tomar acciones concretas para modificar el curso de los acontecimientos ¿Quién sino nosotros puede hacerlo? En esta época de desconfianza hacia las organizaciones muchos han optado por la acción directa del voluntariado pero ya son varios los que se han dado cuenta que ello no basta y, que también es fundamental generar cambios desde el interior de la institucionalidad misma política y económica. Sólo entonces podrá reflejarse el cambio de paradigma hacia un modelo de sociedad verdaderamento inclusivo, basado en la solidaridad y el respeto a los derechos de todos.

lunes, mayo 04, 2009

Suite Française



"Para levantar un peso tan enorme,
Sísifo, se necesitaría tu coraje.
No me faltan ánimos para la tarea,
mas el objetivo es largo y el tiempo corto"

Irène Némirovsky


Acabo de terminar la inconclusa novela "Suite Francesa" (Editorial Salamandra, Madrid 14ª edición 2008) de la escritora Irène Némirovsky. Pocas obras me han conmovido tanto como este relato humano y al mismo tiempo descarnado de la derrota francesa de 1940 y la posterior ocupación por las tropas nazis. Tal vez sólo comparable a la impresión que me dejó "El Primer Hombre" de Camus y su particular tono tan íntimo. Némirovsky es capaz de describir con precisión y sin sentimentalismo la desmoralización de un pueblo que aun tiene presente la sangrienta victoria de la Gran Guerra y que se ve traicionada por su clase dirigente política y económica lo que le lleva a la derrota en dos semanas de conflicto bélico a un coste de 100,000 vidas. Abandonados a la deriva cada persona debe tomar sus opciones ante el poder ocupante y el colaboracionismo oficial de la Francia del Mariscal Pétain.

Némirovsky nació en Kiev en 1903 en el seno de una familia judía no practicante y burguesa que debió huir luego de la revolución de octubre primero a Suecia para luego establecerse cómodamente en París desde 1919. Sin embargo, Irène vivió una infancia solitaria y triste compensada en parte por una educación exquisita. Hablaba con fluidez además del francés, el ruso, polaco, inglés, vasco, finés, y entendía el yidish. Estudió Letras en la Sorbonne y publicó su primera novela "David Golder" sin expectativa alguna en 1929. Siendo de inmediato acogida favorablemente por la crítica.
Es precisamente este conocimiento de la burguesía francesa de la que se sintió parte en algún momento lo que le permite retratar en su última obra con gran certeza los sentimientos y reacciones de la clase social que privilegia luego de la ocupación sin dudarlo mucho -y por cierto más allá del discurso patriótico- el nuevo orden que les protege en sus privilegios inconfesables. Es el miedo el gran motor en aquellas horas de incertidumbre. En sus notas escribe Némirovsky:
"Hay un abismo entre esa casta, que es la de nuestros dirigentes actuales, y el resto de la nación. Los otros franceses, como poseen menos, temen menos. Como la cobardía no les ahoga en el alma los buenos sentimientos (patriotismo, amor a la libertad, etc.), éstos pueden nacer."

A través de las vivencias de sus personajes, todos muy elaborados, utilizando la técnica de Turgueniev, es posible apreciar con la necesaria subjetividad los eventos históricos. El complejo fresco de la sociedad moderna en un momento clave de la humanidad es retratado con una cierta distancia que permite al lector empatizar o al menos comprender el actuar de los Michaud, los Péricand, los Labarie y las Angellier. Tal vez son los primeros, gentes sencillas, cuyo hijo es herido en los primeros combates quienes sobrellevan con mayor dignidad esos tiempos aciagos. Según las notas de Némirovsky, Jean-Marie Michaud una vez recuperado de sus heridas pasaría en los capítulos siguientes a formar parte de la Resistencia entre quienes encontraría una muerte "heroica" similar a la del oficial alemán Bruno Von Falk en Rusia.

Irène Némirovsky no podrá concluir sino dos de las cinco partes proyectadas de su obra considerando como modelo la famosa sinfonía de Beethoven. El 13 de julio de 1942 fue arrestada en su residencia de Issy-l'Évêque, en la campiña francesa donde se había refugiado con su marido Michel Epstein y sus hijas porque pese a su fama en el ambiente literario no era para el régimen más que una judía apátrida. Posteriormente fue deportada a Auschwitz donde morirá asesinada el 17 de agosto del mismo año. Su esposo correrá la misma suerte en noviembre al intentar insistentemente localizar a su mujer. Las hijas del matrimonio, Denise y Élisabeth logran salvarse gracias a grandes esfuerzos de su tutora y amiga de la familia, Julie Dumot, quien debió ocultarlas bajo falsas identidades en la región de la Gironde hasta la Liberación. Al final de la guerra esperaron infructuosamente el regreso de sus padres desde los campos de concentración. El manuscrito de "Suite Francesa" en manos de Denise Epstein fue publicado en Francia el año 2004 siéndole concedido a su autora el prestigioso Premio Renaudot de ese año. La primera vez que se entrega en forma póstuma.